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«Los nerds se han convertido en estrellas del rock». Así concluyó la vibrante conferencia que el pasado jueves pronunció en Madrid Sylvia Nasar, ante un abarrotado auditorio en la Residencia de Estudiantes. La gran reportera de The New York Times y The New Yorker, a la que tuve el privilegio de presentar, cree que la sociedad del smartphone ha encumbrado a los empollones de la ciencia y la tecnología, convirtiéndolos en los nuevos «dioses del Olimpo». En la era de Google y Facebook, según Nasar, los nerds o geeks que han impulsado la revolución de Silicon Valley son «los iconos de nuestro tiempo», «héroes con superpoderes», «patitos feos que se han transformado en cisnes», e incluso «santos laicos que admiramos y a los que nos gustaría parecernos».

La propia Nasar, que pronunció su conferencia en Madrid luciendo la ‘chupa matemática’ decorada con ecuaciones que le regaló EL MUNDO, ha contribuido de manera notable a elevar a dos de estos «dioses» modernos a los altares de la fama mundial. Su libro más famoso, Una mente maravillosa, fue adaptado al cine con el mismo título y desveló al mundo la extraordinaria historia de John Nash, el matemático que logró superar los delirios de su esquizofrenia y ganó el Nobel de Economía. Pero además, Nasar es la única periodista que logró entrevistar al legendario matemático ruso Grigori Perelman, que rechazó la Medalla Fields (el premio más prestigioso de su disciplina) tras resolver la conjetura de Poincaré, porque no quiso participar en lo que él consideraba un despreciable «circo competitivo».

Tanto el caso de Nash como el de Perelman son dos paradigmas de la admiración que pueden llegar a despertar a los rockeros de las matemáticas en el mundo actual. Pero para comprobar hasta qué punto Nasar tiene razón con su diagnóstico, basta recordar que en el último año, dos de las películas más populares y premiadas han santificado en el altar de cine a un heroico empollón del pasado, Alan Turing, y al mayor icono científico de nuestro tiempo, Stephen Hawking. Si Hollywood, la fábrica de mitos más importante del mundo moderno, ha decidido poner el foco sobre los nerds, será porque, como dice la autora de Una mente maravillosa, la ciencia y la tecnología han irrumpido con una fuerza arrolladora en la cultura pop del siglo XXI. Y eso, para todos los que defendemos el valor del conocimiento como la mejor apuesta de futuro, sólo puede ser una magnífica noticia.

En El Mundo, 21/04/2015